SAN PEDRO SULA. El sonar de la campana volvió a escucharse este lunes en los principales centros educativos de la Capital Industrial. Miles de niños y jóvenes sampedranos retornaron a las aulas para el inicio del año lectivo 2026; sin embargo, el entusiasmo de los estudiantes contrasta con la preocupación de los padres de familia ante el alto costo de la canasta escolar y las carencias en la infraestructura.
Movimiento desde temprano en la Capital Industrial
Desde las 6:30 a.m., el tráfico en los bulevares del Norte, Sur y Este de San Pedro Sula reflejó el inicio de la jornada escolar. Instituciones emblemáticas como el Instituto José Trinidad Reyes (JTR) y la Escuela Soledad Fernández abrieron sus portones para recibir a una población estudiantil que llega con la esperanza de un año académico completo y sin interrupciones.
El «golpe» al bolsillo sampedrano
A pesar del feriado escolar, el tema de conversación en las afueras de los centros educativos es el mismo: el costo de los útiles y uniformes. Padres de familia en los mercados del centro de la ciudad reportan que este año el presupuesto familiar se ha visto ajustado debido a un incremento del 15% en los insumos básicos escolares en comparación al año anterior.
«Hacer el esfuerzo para que ellos estudien es prioridad, pero cada año es más difícil completar la lista» comentó una madre de familia mientras dejaba a su hijo en una escuela pública del Barrio Guamilito.
Cifras que preocupan a nivel nacional
Aunque San Pedro Sula muestra un dinamismo educativo alto, los datos a nivel nacional son un llamado de atención. Según informes de sociedad civil (ASJ), Honduras inicia este 2026 con un desafío pendiente:
- Exclusión: Se estima que cerca de un millón de menores siguen fuera del sistema educativo a nivel nacional.
- Infraestructura: Muchos centros en el Valle de Sula aún presentan daños estructurales heredados de temporadas lluviosas pasadas, lo que requiere atención inmediata de las autoridades.
Llamado a las autoridades
La dirigencia magisterial en Cortés ha manifestado que, si bien hay disposición para impartir los 200 días de clase, es urgente que la Secretaría de Educación garantice la llegada puntual de la merienda escolar y la reparación de techos y sanitarios en las escuelas del sector Rivera Hernández y la Planeta.






















