Con más de cinco décadas en Honduras, Cargill prioriza la seguridad alimentaria de las familias a través de soluciones que responden a las demandas actuales, facilitan la vida cotidiana y se adaptan a los distintos gustos de los consumidores.
Honduras, marzo de 2026. – El año parece escaparse entre los dedos. Los días avanzan a un ritmo acelerado y, entre el trabajo, el tráfico y las responsabilidades familiares, cada minuto cuenta. En este contexto, donde el tiempo se ha convertido en uno de los recursos más valiosos para las familias, los alimentos prácticos y seguros juegan un papel clave en la rutina diaria.
Ante este escenario, los productos de valor agregado de Cargill se han consolidado como aliados cotidianos para los hogares hondureños que buscan practicidad sin renunciar a la nutrición y al sabor. Desde su posición en la cadena de suministro de alimentos, la compañía desarrolla soluciones que responden a las nuevas dinámicas de consumo y acompañan el ritmo de vida actual.
Accesibilidad y conveniencia en todo momento
Las mañanas comienzan antes de que salga el sol y avanzan con rapidez: el café se enfría, las notificaciones no se detienen y las mochilas se preparan a contrarreloj. En medio de esa dinámica, contar con opciones listas en el refrigerador —como un paquete de tiras de pollo empanizadas Delicia que puede resolver una comida en aproximadamente 15 minutos— marca la diferencia para miles de familias en el país.
En el súper, la pulpería o el mercado, los productos de valor agregado de Cargill están presentes mediante opciones empanizadas listas para calentar como los chicken fingers, tortas y nuggets, que destacan por ser una fuente de proteína al estar elaborados con pechuga de pollo. Asimismo, el pollo desmechado sabor rostizado y, como una alternativa lista para cocinar, el pollo Chimichurri, requieren poco tiempo de preparación y acompañan a quienes buscan comer bien, concalidad, aun cuando el tiempo es limitado.
“Con Cargill hay productos que facilitan la vida: soluciones que ahorran tiempo y son confiables. Bajo nuestras marcas Norteño y Delicia, ofrecemos productos que se adaptan a las necesidades reales de las familias hondureñas. En los últimos años hemos desarrollado más de 50 innovaciones para cumplir nuestro propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible”, expresó Raúl Hernández, director sénior y gerente general de Cargill Food Honduras.
Más allá de la conveniencia, estos alimentos reflejan el enfoque de la compañía en desarrollar procesos cada vez más eficientes e innovadores, que contribuyan a fortalecer la seguridad alimentaria y a generar valor para clientes y consumidores.
“En Cargill creemos que la innovación no es solo crear productos, sino soluciones que acompañen la vida real en un mundo en constante cambio. Queremos acompañar distintos momentos del día, desde el desayuno hasta la cena, incluso celebraciones y convivios, ofreciendo soluciones prácticas que faciliten la vida cotidiana. Por eso trabajamos para brindar propuestas que generen confianza y aporten una experiencia diferenciada”, añadió Hernández.
Con esta visión, Cargill avanza en 2026, desempeñando un papel relevante en la seguridad alimentaria del país, trabajando de la mano con productores locales y cuidando cada detalle para que los alimentos lleguen de forma segura a la mesa de los hondureños.
Los productos de valor agregado están disponibles en supermercados, tiendas de conveniencia y distribuidores autorizados en todo el país. Su presencia en los hogares hondureños refleja el vínculo de confianza que Cargill ha construido a lo largo de los años.


























