El país ejercerá la Presidencia Pro Tempore durante el período 2026-2028, con la responsabilidad de coordinar la agenda de cooperación entre 22 naciones y preparar la próxima reunión de jefes de Estado.
MADRID, ESPAÑA. Honduras asume este 5 de noviembre la Presidencia Pro Tempore de la Comunidad Iberoamericana, una responsabilidad diplomática que colocará al país al frente de la coordinación de este mecanismo regional durante el período 2026-2028.
El traspaso se desarrolla en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que reúne en Madrid a representantes de los 22 países que integran la comunidad.
Con esta responsabilidad, Honduras tendrá a su cargo impulsar el seguimiento de los compromisos acordados por los Estados miembros, coordinar los espacios de diálogo político y promover iniciativas de cooperación en diferentes áreas.
Uno de los principales compromisos será organizar la XXXI Cumbre Iberoamericana, prevista para 2028 en territorio hondureño. El encuentro convertirá al país en sede de una de las principales reuniones de diálogo político y cooperación entre América Latina, España, Portugal y Andorra.
La participación hondureña en esta edición está encabezada por el presidente Nasry Asfura, acompañado por la canciller Mireya Agüero y otros integrantes de la delegación oficial.
Durante la cumbre se abordan asuntos de interés regional como educación, transformación digital, inteligencia artificial, gestión de riesgos ante desastres naturales, movilidad académica y protección social.
La agenda también contempla fortalecer los mecanismos de cooperación para responder a desafíos compartidos por los países miembros, en un contexto internacional marcado por tensiones económicas, migratorias y ambientales.
El rey Felipe VI destacó durante la inauguración de la cumbre la importancia de que Honduras asuma por primera vez esta responsabilidad. El monarca señaló que el país recibirá el liderazgo del mecanismo y será anfitrión de la próxima reunión dentro de dos años.
La Presidencia Pro Tempore representa una oportunidad para que Honduras fortalezca sus relaciones diplomáticas, impulse acuerdos de cooperación y promueva sus prioridades ante los demás gobiernos iberoamericanos.
El reto para el país será convertir esa responsabilidad internacional en resultados concretos, especialmente en oportunidades de inversión, educación, desarrollo tecnológico y cooperación que puedan beneficiar a la población hondureña.





















