TEGUCIGALPA, HONDURAS. La vigilancia de las enfermedades transmitidas por mosquitos continúa siendo un asunto importante para la salud pública hondureña, luego de que se informaran ocho casos positivos de chikungunya en el país.
La prevención comienza en los hogares y comunidades, donde los recipientes que acumulan agua pueden convertirse en espacios propicios para la reproducción de los zancudos.
Por ello, se recomienda lavar y tapar los depósitos de agua, eliminar llantas y envases abandonados, mantener limpios los patios y utilizar medidas de protección para reducir las picaduras.
La chikungunya puede provocar fiebre y dolor intenso en las articulaciones, síntomas que pueden dificultar las actividades cotidianas. Ante señales de enfermedad, lo indicado es buscar atención médica y evitar la automedicación.
La población debe mantenerse atenta a los comunicados sanitarios para conocer la evolución de los casos y las medidas de prevención que se implementen en cada región.
La participación comunitaria resulta fundamental para reducir los criaderos y limitar la propagación de enfermedades transmitidas por vectores.




















