Redaccion. Las exportaciones de café hondureño registraron un crecimiento de 16.3 % durante los primeros ocho meses de 2026, consolidando al grano aromático como uno de los principales productos de generación de divisas para la economía nacional.
Entre enero y agosto de este año, Honduras comercializó en los mercados internacionales aproximadamente 6.67 millones de sacos de café de 46 kilogramos, una cifra que representa un incremento de 936,500 sacos en comparación con el mismo período de 2025.
Este desempeño permitió generar ingresos aproximados de 2,067 millones de dólares, reflejando la importancia que mantiene la actividad cafetalera dentro de las exportaciones hondureñas.
El café continúa ocupando una posición destacada en el comercio exterior del país, al representar aproximadamente el 38 % de las exportaciones de mercancías generales durante el período analizado.
Sin embargo, el crecimiento en el volumen de ventas no estuvo acompañado por un aumento en los precios internacionales. Los registros muestran que el valor promedio por saco pasó de 361.36 dólares en 2025 a 309.96 dólares en 2026.
Esta variación representa una disminución de 14.2 % en el precio promedio, una situación que evidencia los desafíos que enfrenta el sector para mantener sus ingresos pese a colocar mayores cantidades de producto en el mercado internacional.
El comportamiento de las exportaciones refleja que la demanda del café hondureño continúa siendo importante para compradores internacionales, especialmente en mercados europeos y norteamericanos.
Entre los principales destinos del grano figuran Alemania, Bélgica e Italia, mientras que Estados Unidos mantiene una participación relevante en el comercio exterior hondureño.
El desempeño del sector también tiene repercusiones directas en la economía de numerosas comunidades rurales, donde la producción y comercialización del café representan una de las principales fuentes de empleo e ingresos para miles de familias.
Además de los productores, la actividad cafetalera moviliza recursos en las etapas de recolección, procesamiento, almacenamiento, transporte y exportación, convirtiéndose en una cadena productiva fundamental para distintas regiones del territorio nacional.
El comportamiento de los precios internacionales será uno de los factores determinantes para el cierre del año cafetalero, debido a que una reducción sostenida en las cotizaciones puede afectar la rentabilidad de los productores, incluso cuando se registren mayores volúmenes de exportación.
Las cifras disponibles muestran un balance positivo en términos de cantidad comercializada y generación de divisas, aunque también reflejan que el sector necesita continuar fortaleciendo su productividad, calidad y competitividad para aprovechar las oportunidades del mercado internacional.





















