Honduras atraviesa una de las olas de calor más severas de la última década, con estaciones meteorológicas registrando temperaturas récord de hasta 43°C en la zona sur y 40°C en San Pedro Sula. Esta situación ha disparado el consumo de energía eléctrica a niveles históricos, poniendo al sistema de transmisión de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) al borde del colapso.
Ante la sobredemanda, las autoridades de la estatal eléctrica no descartan la implementación de «interrupciones programadas preventivas» en los circuitos más saturados. «El uso masivo de aires acondicionados y sistemas de refrigeración ha generado picos de carga que nuestras líneas de transmisión actuales apenas pueden soportar», explicó un técnico de la institución. Los racionamientos buscarían evitar daños permanentes en transformadores de potencia que podrían dejar a ciudades enteras a oscuras por días.
Se recomienda a los suscriptores realizar un uso consciente del recurso: mantener los aires acondicionados a 24°C, desconectar aparatos que no estén en uso y evitar el uso de electrodomésticos de alto consumo durante las horas pico (de 6:00 PM a 9:00 PM). La falta de lluvias también ha afectado el nivel de los embalses hidroeléctricos, reduciendo la capacidad de generación propia y obligando al país a depender más de la energía térmica y el mercado regional.























