Tegucigalpa. — La reforma al subsector eléctrico entró este martes en una etapa que podría ser decisiva en el Congreso Nacional, luego de que el presidente de la Comisión de Energía, Milton Puerto, asegurara que las diferentes bancadas han avanzado en la construcción de consensos y que el proyecto estaría cerca de concretarse.
Puerto afirmó que durante las reuniones de trabajo se han incorporado propuestas de distintos sectores y que existe la expectativa de alcanzar un acuerdo durante esta semana. El objetivo planteado por los impulsores de la reforma es que los consumidores puedan recibir un servicio más estable y, eventualmente, pagar menos por la energía eléctrica.
“Estamos a punto” de darle una buena noticia al pueblo hondureño, sostuvo el parlamentario, al referirse al avance de las negociaciones.
Uno de los principales puntos de discusión ha sido la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y la necesidad de modificar el modelo actual del subsector.
La situación de la estatal eléctrica ha generado preocupación debido a las pérdidas que registra. La vicepresidenta del Congreso Nacional, Johana Bermúdez, afirmó que las pérdidas de la ENEE rondan los 50 millones de lempiras diarios, y señaló que este problema termina teniendo repercusiones en otras áreas del Estado.
Bancada Liberal plantea candados para proteger los activos de la ENEE
Las negociaciones también incluyen las propuestas presentadas por la bancada del Partido Liberal.
Entre los planteamientos se encuentra establecer una cláusula que garantice que los activos de generación, transmisión y distribución permanezcan bajo propiedad del Estado.
El jefe de la bancada Liberal, Jorge Cálix, ha planteado que cualquier modificación futura que implique una eventual privatización debería requerir una mayoría calificada de 96 votos en el Congreso Nacional.
Desde la Comisión de Energía aseguran que existe disposición para modificar el dictamen y alcanzar un texto que permita reunir los votos necesarios.
La reforma necesita 65 votos para su aprobación, aunque los negociadores buscan un respaldo más amplio que permita presentar el proyecto como un acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas.
Una reforma que impactaría a los usuarios
Más allá de la discusión política, el resultado de este proceso podría tener consecuencias directas para los consumidores hondureños.
El Gobierno y los diputados que respaldan la reforma sostienen que uno de los objetivos principales es mejorar la situación financiera de la ENEE, garantizar el suministro y reducir el costo de la electricidad.
Sin embargo, todavía falta conocer el texto definitivo y los acuerdos que finalmente serán incorporados antes de que el proyecto llegue a su discusión final.
Las negociaciones continuarán durante los próximos días, mientras el Congreso busca alcanzar los consensos necesarios.






















