TEHERÁN. Irán aseguró este lunes que estaría dispuesto a restablecer la seguridad y reabrir el tránsito por el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días, siempre que Estados Unidos acepte las condiciones presentadas por el Gobierno iraní.
La propuesta fue comunicada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, quien explicó que el nuevo plazo representa una reducción frente a la propuesta inicial de siete días presentada durante septiembre.
El funcionario señaló que los contactos diplomáticos continúan mediante intermediarios y que la posibilidad de avanzar dependerá de la disposición de Washington para aceptar las exigencias iraníes.
Entre las condiciones planteadas por Teherán figuran el levantamiento del bloqueo naval estadounidense a sus puertos, la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero y el levantamiento de sanciones relacionadas con el sector petrolero.
La propuesta también contempla condiciones adicionales relacionadas con la seguridad regional, la presencia militar estadounidense y un eventual acuerdo que permita avanzar hacia el fin de las hostilidades.
El estrecho de Ormuz representa una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional de petróleo, por lo que cualquier interrupción de su funcionamiento puede provocar fuertes repercusiones económicas.
Una reapertura permitiría reducir parte de la incertidumbre que actualmente afecta al transporte marítimo y a los mercados energéticos, aunque todavía no existe garantía de que las negociaciones lleguen a un acuerdo.
Para Honduras, el desarrollo de esta situación tiene importancia porque el país depende de los mercados internacionales para adquirir combustibles y abastecer diferentes actividades productivas.
Si las tensiones continúan y se mantienen las dificultades para transportar petróleo, los consumidores podrían enfrentar nuevas presiones sobre los precios de los carburantes, el transporte y los productos de consumo.
El Minuto Informativo HN continuará pendiente de las negociaciones entre ambos países, debido a que cualquier cambio en el estrecho de Ormuz puede tener consecuencias económicas que trascienden las fronteras de Oriente Medio.





















