Tegucigalpa, Honduras. — El presidente Nasry Asfura sancionó la Ley de Justicia Energética, una normativa que introduce cambios en la estructura y funcionamiento del sector eléctrico hondureño y establece un congelamiento de las tarifas de energía eléctrica durante seis meses.
La legislación había sido aprobada por el Congreso Nacional el pasado 31 de agosto y, tras la sanción presidencial, el decreto debe continuar el proceso de publicación en el diario oficial La Gaceta para su entrada en vigor.
Uno de los principales puntos de la nueva normativa es el congelamiento temporal de las tarifas eléctricas, mientras también se contemplan medidas dirigidas a los hogares de menor consumo y mecanismos para atender las deudas que mantienen algunas municipalidades con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Cambios en la estructura de la ENEE
La Ley de Justicia Energética plantea una reorganización de la estatal eléctrica mediante la separación de las áreas de generación, transmisión y distribución.
También contempla modificaciones en el funcionamiento de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) y la creación del Operador del Sistema y Mercado, que tendrá funciones relacionadas con la coordinación del despacho de energía.
La normativa además abre mecanismos para nuevas licitaciones de energía y proyectos de transmisión, así como una mayor participación de empresas comercializadoras en el mercado eléctrico.
La sanción de la ley ocurre en un momento de presión sobre el sistema energético nacional, mientras la ENEE enfrenta dificultades para garantizar el suministro de combustible necesario para algunas plantas de generación.






















