San Pedro Sula, Honduras, marzo 2026. Cargill trabaja día a día para nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible, integrando prácticas orientadas a la reducción de emisiones, manejo responsable de residuos, eficiencia energética y protección de recursos naturales. Este enfoque de trabajo le permitió a Cargill Honduras recibir el Premio Bandera Ecológica, otorgado por el Programa Bandera Ecológica Cambio Climático (PBECC).

El galardón distingue a organizaciones que promueven la sostenibilidad mediante prácticas responsables, fortaleciendo sus sistemas de gestión ambiental y cumpliendo con estándares locales. Este reconocimiento se otorga a organizaciones que cumplen con más del 90 % de los parámetros ambientales establecidos por el programa, lo que refleja el trabajo continuo para reducir el consumo de recursos y fortalecer la gestión ambiental en sus operaciones.
“En Cargill integramos la sostenibilidad a nuestra forma de operar. Invertimos en innovación para optimizar procesos, reducir el uso de recursos y fortalecer nuestra gestión frente a los retos climáticos y las necesidades del mercado”, afirmó Raúl Hernández, senior director y gerente general de Cargill Food Honduras.

Este reconocimiento corresponde al periodo 2024–2025, en la categoría de una estrella, y distingue a varias de nuestras operaciones en el país: las plantas PRONORSA, Delicia, incubadora, la planta de alimentos balanceados Torre Norteño y la planta de alimentos de Nutrición Animal (Alcon, Dogui, Gati), ubicadas en San Pedro Sula, así como el Centro de Distribución en Tegucigalpa.
Las plantas PRONORSA y Delicia reflejan el trabajo sostenido de sus equipos en la integración de la gestión ambiental a la operación. En 2026, la planta PRONORSA alcanza diez años consecutivos de reconocimiento en el Programa Bandera Ecológica Cambio Climático (PBECC), mientras que la planta Delicia recibe este galardón por octava ocasión. Estas operaciones forman parte de la cadena que permite producir y distribuir alimentos que llegan diariamente a miles de hogares hondureños.
Hernández destacó el compromiso de los colaboradores y reconoció que la mejora continua depende del trabajo constante en cada proceso. “Detrás de estos resultados hay personas comprometidas con hacer las cosas bien todos los días. La sostenibilidad se construye desde la operación, con disciplina, mejora continua y una visión de largo plazo que busca generar impacto positivo en las comunidades donde operamos”, agregó.
Para los consumidores hondureños, estos esfuerzos se traducen en una producción de alimentos con prácticas orientadas a fortalecer la gestión ambiental y la eficiencia operativa. A través de este trabajo, Cargill busca contribuir a que los alimentos que llegan diariamente a los hogares del país se produzcan bajo estándares que promuevan el uso eficiente de los recursos y el cuidado del entorno.
Cargill contribuye a la cadena de suministro alimentaria mediante operaciones que buscan fortalecer su resiliencia a través del trabajo conjunto con comunidades, productores, clientes y consumidores.





















