Tegucigalpa, Honduras. — El presidente Nasry Asfura pidió este lunes al Gobierno de Estados Unidos analizar de manera individual la situación de los hondureños afectados por la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) y aseguró que su administración se prepara para atender un eventual retorno de compatriotas al país.
El mandatario hizo el llamado durante una actividad en Puerto Cortés, donde destacó que muchos de los hondureños beneficiarios del TPS llevan varias décadas viviendo en Estados Unidos, donde han trabajado, formado sus familias y desarrollado diferentes actividades económicas.
Asfura señaló que Honduras ha planteado de manera extraoficial a las autoridades estadounidenses la necesidad de revisar cada caso por separado, tomando en consideración las circunstancias particulares de las personas que podrían perder su protección migratoria.
Asfura pide analizar cada caso
Durante sus declaraciones, el presidente sostuvo que muchos hondureños amparados por el TPS son personas que han permanecido durante décadas en territorio estadounidense.
El mandatario los calificó como ciudadanos que han trabajado, invertido y respetado las leyes del país norteamericano, por lo que consideró necesario que sus situaciones sean evaluadas individualmente antes de cualquier eventual proceso de retorno.
“Pedimos al gobierno americano extraoficialmente que analicen cada caso”, expresó Asfura durante su intervención pública.
La petición ocurre después de que Estados Unidos confirmara la terminación del TPS para Honduras. Según la información oficial de USCIS, la designación de Honduras y los beneficios asociados finalizaron el 8 de septiembre de 2025.
Honduras se prepara para un eventual retorno
Además de solicitar una revisión individual de los casos, Asfura afirmó que su gobierno está preparando medidas para atender a los hondureños que eventualmente regresen al país.
El presidente planteó que los compatriotas retornados pueden representar una oportunidad para Honduras, especialmente por la experiencia laboral, los conocimientos y las capacidades adquiridas durante sus años de permanencia en Estados Unidos.
En ese sentido, señaló que quienes regresen podrían convertirse también en inversionistas y emprendedores, aprovechando sus conocimientos y recursos para generar nuevas actividades económicas en Honduras.
El Gobierno busca así que un eventual retorno no sea abordado únicamente desde la perspectiva migratoria, sino también desde la generación de empleo, inversión y oportunidades para los retornados.
El TPS y su impacto para Honduras
El fin del TPS representa un desafío para Honduras debido a la cantidad de compatriotas que podrían verse obligados a regresar si no cuentan con otra alternativa migratoria en Estados Unidos.
El tema también tiene una dimensión económica importante, debido a las remesas que los hondureños residentes en Estados Unidos envían regularmente a sus familias.
Organizaciones como el FOSDEH han advertido que el retorno de miles de beneficiarios podría tener consecuencias tanto para el mercado laboral como para los hogares que dependen de las remesas.
Por esta razón, la posición del Gobierno hondureño busca combinar las gestiones diplomáticas con Estados Unidos con una preparación interna ante un posible incremento en el número de retornados.
Gobierno también deberá atender reintegración
El eventual regreso de miles de hondureños plantea otros desafíos para el país, entre ellos su incorporación al mercado laboral, acceso a servicios públicos y posibilidades de emprender.
Muchos de los beneficiarios del TPS llevan años o incluso décadas fuera de Honduras, por lo que su regreso podría implicar un proceso de adaptación tanto para ellos como para sus familias.
La creación de oportunidades laborales y mecanismos de reintegración será uno de los principales retos para las autoridades hondureñas si el retorno se produce a gran escala.
El Gobierno también tendrá que coordinar esfuerzos con el sector privado, gobiernos locales y organizaciones que trabajan con población migrante retornada.
Una nueva etapa en la relación con Estados Unidos
El tema del TPS también coloca nuevamente las relaciones entre Honduras y Estados Unidos en el centro de la agenda política nacional.
Asfura ha insistido en mantener una relación cercana con Washington y en buscar mecanismos que permitan proteger los intereses de los hondureños que permanecen en territorio estadounidense.
La petición de analizar los casos individualmente representa, por ahora, una gestión política y diplomática del Gobierno hondureño. Cualquier cambio en la situación migratoria de los beneficiarios dependerá de las decisiones que adopten las autoridades estadounidenses.
Mientras tanto, Honduras deberá prepararse para distintos escenarios y fortalecer sus mecanismos de atención para los compatriotas que eventualmente regresen.
El reto para Honduras
El eventual retorno de los beneficiarios del TPS no representa solamente un desafío migratorio. También puede tener efectos sobre el empleo, las remesas, el consumo de los hogares y la capacidad de los servicios públicos.
Por ello, el Gobierno tendrá que definir con mayor precisión cómo atenderá a los retornados y qué oportunidades podrá ofrecerles para facilitar su reintegración.
La administración de Asfura sostiene que los hondureños que regresen pueden aportar sus conocimientos, experiencia y recursos al desarrollo nacional.
Mientras continúan las gestiones ante Estados Unidos, el futuro de miles de hondureños permanece como uno de los principales temas de la agenda migratoria y económica de Honduras.



















