Tegucigalpa. — El Congreso Nacional aprobó las reformas al sector energético que buscan modificar la estructura y funcionamiento de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), en medio de un fuerte debate político sobre el futuro de la estatal.
La iniciativa fue aprobada con 78 votos, entre ellos 49 diputados del Partido Nacional y un sector de la bancada liberal, mientras los diputados de Libertad y Refundación (Libre) votaron en contra.
Entre los principales cambios contemplados se encuentran modificaciones relacionadas con las tarifas eléctricas, condonación de determinadas deudas, modernización y expansión de la red de transmisión, mayor competencia en la compra de energía y cambios en la estructura de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE).
El proyecto aprobado establece que la ENEE continuará siendo una empresa estatal, mientras sus impulsores sostienen que las reformas buscan reducir las pérdidas y mejorar la administración del sistema eléctrico.
El tema ha provocado posiciones encontradas dentro del Congreso, particularmente por las dudas expresadas por sectores de oposición sobre el verdadero alcance de las reformas.
El presidente Nasry Asfura ha defendido la iniciativa y ha insistido en que el objetivo es ordenar las finanzas de la estatal eléctrica y mejorar el servicio para los hondureños.
Las reformas abren ahora una nueva etapa, en la que el principal desafío será determinar si los cambios aprobados logran reducir las pérdidas de la ENEE y mejorar la calidad y estabilidad del suministro eléctrico.






















