TEGUCIGALPA. La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), a través del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), mantiene bajo estricta vigilancia un disturbio tropical en el océano Pacífico denominado INVEST 92.
El fenómeno meteorológico se localiza actualmente a unos 300 kilómetros al sur del Golfo de Fonseca. De acuerdo con los monitoreos internacionales realizados en conjunto con el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, el sistema presenta un alto potencial de evolucionar a depresión tropical durante las próximas horas de este lunes, mientras avanza con lentitud frente a las costas de Centroamérica.
Efectos indirectos y oleaje picado
Aunque las autoridades informaron que el INVEST 92 no representa por ahora una amenaza de impacto directo para el territorio hondureño, sí se prevén fuertes efectos indirectos. El principal impacto inmediato se registrará en el Golfo de Fonseca, donde a partir de este martes se espera un incremento significativo en el oleaje, alcanzando alturas de entre 3 y 5 pies, con máximos de hasta 6 pies de altura.
Asimismo, las bandas nubosas y la circulación del sistema arrastrarán humedad que favorecerá la ocurrencia de lluvias y chubascos de intensidad variable en distintas regiones de Honduras.
Recomendaciones claves a la población
Ante el pronóstico de precipitaciones y cielos inestables, COPECO ha instado a la ciudadanía a tomar medidas preventivas estrictas:
- En el hogar: Realizar limpieza inmediata de cunetas, tragantes y drenajes para evitar inundaciones repentinas; asegurar los techos y asegurar objetos que puedan ser arrastrados por los vientos.
- En carretera: A los conductores se les solicita reducir la velocidad debido al pavimento húmedo, encender las luces bajas, mantener una distancia prudencial entre vehículos y evitar maniobras bruscas ante la reducción de visibilidad por lluvias.
Las autoridades continuarán emitiendo boletines periódicos para evaluar si el sistema amerita el lanzamiento de alertas verdes o amarillas en los departamentos de la franja sur del país.





























