TOCOA, COLÓN. Un giro drástico dio en las últimas horas el caso sobre el violento asesinato de la joven Ingrid Corina Fúnez (27), ocurrido el pasado domingo 20 de septiembre en Tocoa. La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ejecutó la captura de dos hermanas, de 21 y 26 años de edad, señaladas como las presuntas autoras intelectuales del crimen.
De acuerdo con las investigaciones preliminares de la Policía Nacional, las detenidas habrían planificado el hecho y pagado la suma de 20,000 lempiras a dos sujetos para que acabaran con la vida de Fúnez en el establecimiento comercial donde laboraba.
Hipótesis y pruebas clave
Las autoridades manejan como principal línea de investigación un móvil pasional, originado por una disputa y celos relacionados con la pareja sentimental de una de las sospechosas.
La captura de las dos hermanas se llevó a cabo en el barrio Las Brisas de Tocoa. Aunque al momento de ser trasladadas a la estación policial ambas proclamaron su inocencia ante los medios de comunicación, los investigadores de la DPI indicaron que en los teléfonos celulares decomisados a las sospechosas se hallaron evidencias fundamentales que las vinculan de manera directa con la planificación del ataque.
Por su parte, los dos presuntos ejecutores materiales del asesinato ya habían sido capturados en menos de 12 horas tras el suceso.
Implicaciones legales
Las acusadas fueron remitidas a la Fiscalía del Ministerio Público en Tocoa, donde responderán por el delito de asesinato. De acuerdo con el Código Penal vigente en Honduras, el delito de asesinato conlleva penas de entre 20 y 25 años de cárcel; sin embargo, al tipificarse la conducta mediante pago, recompensa o promesa remuneratoria (sicariato), las penas pueden incrementarse de 25 a 30 años de prisión.






















